He decidido abrir esta sección de nombre con sabor a blog con un propósito bastante claro. Como todos sabemos que la realidad no pocas veces supera a la ficción, y más cuando hay niños de por medio – ¿recuerdan cuando la pequeña Tilly Smith salvó la vida de muchas personas durante el tsunami de 2004?
¿Se puede ganar cuando todo hace que “no se pueda ganar”? En esta entrada analizaremos algunos originales (e históricos) cambios de contexto que permiten – como en cierto modo realizan los magos actuales – reducir expectativas altamente negativas e, incluso, convertirlas en expectativas positivas. ¿Cómo es posible? ¡Todo radica en averiguar con cuidado qué es
Viajar por todo el tablero hasta llegar a una casilla, recoger monedas sumando una cantidad de dinero, crear una posición donde un caballo esté inmovilizado, señalar las “casillas de escape” del rey ante un jaque o realizar ejercicios divertidos de visualización de casillas o de visualización en posiciones de partidas reales pueden ser opciones más que interesantes
En esta novena entrega seguiremos la pista de dinosaurios, meteoritos (asteroides o cometas) conocidos o desconocidos y la posibilidad de que sean portadores de elementos químicos apropiados para la vida (como la conocemos). Otro ejemplo clásico de factores inadvertidos es el siguiente. Cuando comenzaron a descubrirse las huellas de los dinosaurios se planteó la cuestión
También, una vez más, comprobaremos que el pensamiento crítico puede salir victorioso contra quien no argumenta con razones e ignora, sin más, los hechos que se oponen a sus creencias… Un fantástico caso de perseverancia en pos de un objetivo lo constituye el descubridor de Troya, el alemán Heinrich Schliemann. Cuando tenía pocos años escuchó uno de los relatos legendarios